حَدَّثَنَا سَعِيدُ بْنُ عُفَيْرٍ، حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، عَنْ يُونُسَ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، حَدَّثَنِي عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، عَنِ ابْنِ عَبِّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ وَجَدَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم شَاةً مَيِّتَةً أُعْطِيَتْهَا مَوْلاَةٌ لِمَيْمُونَةَ مِنَ الصَّدَقَةِ، قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم " هَلاَّ انْتَفَعْتُمْ بِجِلْدِهَا ". قَالُوا إِنَّهَا مَيْتَةٌ. قَالَ " إِنَّمَا حَرُمَ أَكْلُهَا ".
Traducción
Narró Al-Aswad
Aisha tenía la intención de comprar a Barira (una esclava) para manumitarla, y sus amos pretendían ponerle la condición de que su al-Wala fuera para ellos. Aisha se lo mencionó al Profeta (ﷺ), quien le dijo: «Cómprala, ya que el «wala» es para los manumitidos». Una vez le regalaron carne al Profeta (ﷺ) y Aisha le dijo: «Esta (carne) se la dieron a Barira en caridad». Dijo: «Es un objeto de caridad para Barira, pero un regalo para nosotros».