حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، أَخْبَرَنَا الْحُسَيْنُ، عَنْ زَائِدَةَ، عَنْ عَبْدِ الْمَلِكِ، عَنْ مُصْعَبٍ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ تَعَوَّذُوا بِكَلِمَاتٍ كَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم يَتَعَوَّذُ بِهِنَّ " اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنَ الْجُبْنِ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنَ الْبُخْلِ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنْ أَنْ أُرَدَّ إِلَى أَرْذَلِ الْعُمُرِ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنْ فِتْنَةِ الدُّنْيَا، وَعَذَابِ الْقَبْرِ ".
Traducción
Narró Aisha
El Profeta (ﷺ) solía decir: «¡Oh Allah! Me refugio en Ti de la pereza, de la vejez geriátrica, de las deudas y de los pecados. ¡Oh Alá! Me refugio en Ti del castigo del Fuego, de las aflicciones de la tumba, del castigo en la tumba y del mal de la aflicción de la pobreza y del mal de la aflicción causada por Al-Masih Ad-Dajjal. ¡OH, ALÁ! Limpia mis pecados con el agua de la nieve y el granizo, y limpia mi corazón de ellos como un vestido blanco se limpia de la suciedad, y deja que haya una gran distancia entre mí y mis pecados, como has separado el Este y el Oeste el uno del otro».