حَدَّثَنَا ابْنُ سَلاَمٍ، أَخْبَرَنَا وَكِيعٌ، عَنِ ابْنِ أَبِي خَالِدٍ، قَالَ سَمِعْتُ ابْنَ أَبِي أَوْفَى ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ دَعَا رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَلَى الأَحْزَابِ فَقَالَ " اللَّهُمَّ مُنْزِلَ الْكِتَابِ، سَرِيعَ الْحِسَابِ، اهْزِمِ الأَحْزَابَ، اهْزِمْهُمْ وَزَلْزِلْهُمْ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
Cuando el Profeta (ﷺ) dijo: «Sami' al-lahu liman hamidah (Allah escuchó a quien lo alabó)» en el último rak'a de la oración de Isha, solía invocar a Allah diciendo: «¡Oh, Allah! ¡Salva a Aiyash bin Abi Rabi'a, oh Allah! ¡Salva a Al-Walid bin Al-Walid, oh Alá! ¡Salva a los más débiles de entre los creyentes! ¡Oh Alá! Sé duro con la tribu de Mudar, ¡oh Alá! Inflige sobre ellos años de sequía como los años (de sequía) del Profeta (ﷺ) José».