Que mientras estaba incluido en una delegación de Quraish que se alojaba con Muawiya, Muawiya se enteró de que Abdullah bin Amr había dicho que habría un rey de la tribu Qahtan, por lo que se enfureció mucho. Se puso de pie y, después de glorificar y alabar a Allah como se merecía, dijo: «Para continuar, he llegado a saber que algunos de vosotros narráis cosas que no están en el Libro de Allah ni han sido mencionadas por el Mensajero de Allah (ﷺ). Esas personas son las ignorantes de entre vosotros. Cuídate de esos deseos vanos que engañan a quienes los tienen. He oído al Mensajero de Allah (ﷺ) decir: «Este asunto (del califato) quedará en manos de los Quraish y nadie se rebelará contra ellos, pero Alá lo rechazará de bruces siempre y cuando respeten las normas y reglamentos de la religión (el Islam)».