El Profeta (< < /span>) nombró a un hombre de la tribu de Bani Asad, llamado Ibn Al-Utabiyya, para que recogiera el Zakat. Cuando regresó (con el dinero) dijo (al Profeta): "Esto es para ti y me lo han dado como regalo."El Profeta ( < < /span>) se puso de pie en el púlpito (Sufyan dijo que subió al púlpito), y después de glorificar y alabar a Allah, dijo: "¿Qué le pasa al empleado que enviamos (para cobrar el Zakat del público) que regresa para decir: 'Esto es para ti y eso es para mí?¿Por qué no se quedó en casa de su padre y de su madre para ver si le darían regalos o no? Por Aquel en Cuyas Manos está mi vida, quien tome algo ilegalmente lo traerá el Día de la Resurrección cargándolo sobre su cuello: si es un camello, gruñirá; si es una vaca, mugirá; y si es una oveja, ¡balará!"El Profeta ( < < /span>) luego levantó ambas manos hasta que vimos la blancura de sus axilas (y dijo), "¡Sin duda! ¿No he transmitido el Mensaje de Alá?"Y lo repitió tres veces.