حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ يُوسُفَ، عَنْ سُفْيَانَ، عَنْ مُوسَى بْنِ عُقْبَةَ، عَنْ سَالِمٍ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ، قَالَ كَانَتْ يَمِينُ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم " لاَ وَمُقَلِّبِ الْقُلُوبِ ".
Traducción
Narró Al-Bara 'bin 'Azib
Se le regaló al Profeta (ﷺ) un trozo de tela de seda y la gente se lo entregó entre sí y quedó asombrada por su belleza y suavidad. El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «¿Te asombra?» Dijeron: «¡Sí, oh Mensajero de Allah (ﷺ)!» Dijo: «En manos de Aquel en Cuyas manos está mi alma, los pañuelos de Saad en el Paraíso son mejores que los pañuelos».