حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ يُوسُفَ، عَنْ سُفْيَانَ، عَنْ مُوسَى بْنِ عُقْبَةَ، عَنْ سَالِمٍ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ، قَالَ كَانَتْ يَمِينُ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ لاَ وَمُقَلِّبِ الْقُلُوبِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abu Sa'id Al-Khudri

Un hombre oyó a otro recitar: Surat-ul-Ikhlas (La Unidad) «Di: Él es Alá, el Único» (112), y lo repetía. A la mañana siguiente, acudió al Mensajero de Allah (ﷺ) y le contó toda la historia, como si considerara que la recitación de esa sura era insuficiente. Por eso, el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «¡Por Aquel en cuyas manos está mi alma! Esa sura (núm. 112) equivale a un tercio del Corán».