Cuando Ibn Ziyad y Marwan estaban en Sham e Ibn Az-Zubair asumió la autoridad en La Meca y Qurra' (los jariyitas) se rebelaron en Basora, salí con mi padre a Abu Barza Al-Aslami hasta que entramos con él en su casa mientras estaba sentado a la sombra de una habitación construida con caña. Así que nos sentamos con él y mi padre comenzó a hablar con él diciendo: "¡Oh Abu Barza! ¿No ves en qué dilema ha caído el pueblo?"Lo primero que lo escuchó decir fue:' Busco recompensa de Allah para mí por estar enojado y despreciando a la tribu Quraish. ¡Oh árabes! Sabes muy bien que estabas en la miseria y eras pocos en número y equivocado, y que Alá te ha sacado de todo eso con el Islam y con Mahoma hasta que te llevó a este estado (de prosperidad y felicidad) que ves ahora; y son estas riquezas y placeres mundanos los que han hecho que aparezcan travesuras entre ustedes. El que está en Sham (es decir, Marwan), por Allah, no está peleando excepto por ganancias mundanas: y aquellos que están entre ustedes, por Allah, no están peleando excepto por ganancias mundanas; y aquel que está en La Meca (es decir, Ibn Az-Zubair) por Allah, no está peleando excepto por ganancias mundanas."