حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، قَالَ حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ، عَنْ أَيُّوبَ، عَنْ مُحَمَّدٍ، عَنْ أَنَسٍ، قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم " مَنْ ذَبَحَ قَبْلَ الصَّلاَةِ فَلْيُعِدْ ". فَقَامَ رَجُلٌ فَقَالَ هَذَا يَوْمٌ يُشْتَهَى فِيهِ اللَّحْمُ. وَذَكَرَ مِنْ جِيرَانِهِ فَكَأَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم صَدَّقَهُ، قَالَ وَعِنْدِي جَذَعَةٌ أَحَبُّ إِلَىَّ مِنْ شَاتَىْ لَحْمٍ، فَرَخَّصَ لَهُ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَلاَ أَدْرِي أَبَلَغَتِ الرُّخْصَةُ مَنْ سِوَاهُ أَمْ لاَ.
Traducción
Anas narrado
El Profeta (ﷺ) dijo: «Quienquiera que haya masacrado (su sacrificio) antes de la oración del `Id, debe volver a hacerlo». Un hombre se puso de pie y dijo: «Este es el día en que uno desea comer carne», y mencionó algo acerca de sus vecinos. Parecía que al Profeta (ﷺ) le creí. Luego, el mismo hombre añadió: «Tengo una cabrita que me es más querida que la carne de dos ovejas». El Profeta (ﷺ) le permitió sacrificarlo como sacrificio. No sé si ese permiso era válido solo para él o también para otros.