Un grupo de personas de Ukl (tribu) acudió al Profeta (ﷺ) y vivían con la gente de As-Suffa, pero se enfermaron porque el clima de Medina no les convenía, por lo que dijeron: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Bríndenos leche». El Profeta (ﷺ) dijo: «No veo otra forma de hacerlo que usar los camellos del Mensajero de Allah». Así que fueron y bebieron la leche y la orina de los camellos (como medicina) y se pusieron sanos y gordos. Luego mataron al pastor y se llevaron los camellos. Cuando alguien que buscaba ayuda se acercó al Mensajero de Dios, envió a algunos hombres en su persecución, los capturaron y los llevaron antes del mediodía. El Profeta ordenó que se pusieran algunas piezas de hierro al rojo vivo y que les marcaran los ojos con ellas, les cortaran las manos y los pies y no los cauterizaran. Luego los llevaron a un lugar llamado Al-Harra y, cuando pidieron agua para beber, no se les dio hasta que murieran. (Abu Qilaba dijo: «Esas personas cometieron robos y asesinatos y lucharon contra Alá y Su Mensajero»).