حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ حُمَيْدِ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ رَجُلاً، وَقَعَ بِامْرَأَتِهِ فِي رَمَضَانَ، فَاسْتَفْتَى رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ " هَلْ تَجِدُ رَقَبَةً ". قَالَ لاَ. قَالَ " هَلْ تَسْتَطِيعُ صِيَامَ شَهْرَيْنِ ". قَالَ لاَ. قَالَ " فَأَطْعِمْ سِتِّينَ مِسْكِينًا ".
Traducción
Narró Abu Huraira
Una persona tuvo relaciones sexuales con su esposa en el mes de Ramadán (mientras ayunaba), y acudió al Mensajero de Allah (ﷺ) para obtener su veredicto sobre esa acción. El Profeta (ﷺ) le dijo: «¿Puedes permitirte el lujo de manumitar a un esclavo?» El hombre dijo: «No». El Profeta (ﷺ) dijo: «¿Puedes ayunar durante dos meses sucesivos?» Dijo: «No». El Profeta (ﷺ) dijo: «Entonces da de comer a sesenta personas pobres».