حَدَّثَنَا سُلَيْمَانُ بْنُ حَرْبٍ، حَدَّثَنَا وُهَيْبُ بْنُ خَالِدٍ، عَنْ أَيُّوبَ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ أَبِي مُلَيْكَةَ، عَنْ عُقْبَةَ بْنِ الْحَارِثِ، أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم أُتِيَ بِنُعَيْمَانَ أَوْ بِابْنِ نُعَيْمَانَ وَهْوَ سَكْرَانُ فَشَقَّ عَلَيْهِ، وَأَمَرَ مَنْ فِي الْبَيْتِ أَنْ يَضْرِبُوهُ، فَضَرَبُوهُ بِالْجَرِيدِ وَالنِّعَالِ، وَكُنْتُ فِيمَنْ ضَرَبَهُ.
Traducción
Narró Abu Salama
Abu Huraira dijo: «Un hombre que bebía vino fue llevado ante el Profeta. El Profeta (ﷺ) dijo: «¡Golpéalo!» Abu Huraira añadió: «Así que algunos de nosotros lo golpeamos con las manos, otros con sus zapatos y otros con sus prendas (retorciéndolas) como si fueran un látigo, y cuando terminamos, alguien le dijo: «¡Que Allah te deshonre!» Al respecto, el Profeta (ﷺ) dijo: «No digas eso, porque estás ayudando a Satanás a vencerlo. '»