حَدَّثَنَا الْفَضْلُ بْنُ سَهْلٍ، حَدَّثَنَا حُسَيْنُ بْنُ مُحَمَّدٍ، حَدَّثَنَا جَرِيرُ بْنُ حَازِمٍ، عَنْ مُحَمَّدٍ، عَنْ أَنَسِ بْنِ مَالِكٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ فَزِعَ النَّاسُ فَرَكِبَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَرَسًا لأَبِي طَلْحَةَ بَطِيئًا، ثُمَّ خَرَجَ يَرْكُضُ وَحْدَهُ، فَرَكِبَ النَّاسُ يَرْكُضُونَ خَلْفَهُ، فَقَالَ ‏"‏ لَمْ تُرَاعُوا، إِنَّهُ لَبَحْرٌ ‏"‏‏.‏ فَمَا سُبِقَ بَعْدَ ذَلِكَ الْيَوْمِ‏.‏
Traducción
Narró Anas bin Malik

Una vez que la gente se asustó, el Mensajero de Allah (ﷺ) montó un lento caballo que pertenecía a Abu Talha, y salió solo, haciendo que el caballo galopara. Luego, la gente cabalgó, haciendo que sus caballos galoparan tras él. Cuando regresó, dijo: «No tengas miedo (no hay nada que temer) (y he descubierto) que este caballo es muy rápido». A ese caballo nunca se le dio bien correr de ahí hacia adelante. (Qastalani, vol. 5)