حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ بَشَّارٍ، حَدَّثَنَا ابْنُ أَبِي عَدِيٍّ، عَنْ شُعْبَةَ، عَنْ حُصَيْنٍ، عَنْ سَالِمٍ، عَنْ جَابِرٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ كُنَّا إِذَا صَعِدْنَا كَبَّرْنَا، وَإِذَا تَصَوَّبْنَا سَبَّحْنَا‏.‏
Traducción
Narró Abdullah bin 'Umar

Cada vez que el Profeta (ﷺ) regresaba del Hayy, la 'Umra o la Ghazwa, decía el Takbir tres veces. Siempre que se topaba con un sendero montañoso o un desierto, decía: «Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah, el Único que no tiene compañero. Todo el Reino le pertenece y todas las alabanzas son para Él y Él es Omnipotente. Regresamos arrepentidos, adorando, postrándonos y alabando a nuestro Señor. Alá cumplió Su promesa, concedió la victoria a Su siervo y solo Él derrotó a todos los clanes».