Los habitantes de las tribus de Ril, Dhakwan, Usiya y Bani Lihyan acudieron al Profeta (ﷺ) y afirmaron que habían abrazado el Islam, y le pidieron que los apoyara con algunos hombres para luchar contra su propio pueblo. El Profeta (ﷺ) los apoyó con setenta hombres de los Ansar a quienes solíamos llamar Al-Qurra' (es decir, eruditos) que (por piedad) solían cortar madera durante el día y orar toda la noche. Así pues, esas personas se llevaron a los (setenta) hombres hasta que llegaron a un lugar llamado Bi'r-Ma'ana, donde los traicionaron y los martirizaron. Así pues, durante un mes, el Profeta (ﷺ) invocó el mal contra la tribu de Ril, Dhakwan y Bani Lihyan durante un mes.
Qatada narró: Anas nos contó que ellos (es decir, los musulmanes) solían recitar un verso coránico sobre esos mártires que decía: -- «¡Oh Allah! Que nuestro pueblo sepa en nuestro nombre que hemos conocido a nuestro Señor, quien se ha complacido con nosotros y nos ha hecho felices». Luego, el verso fue cancelado.