حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ عَبْدِ الْمَلِكِ بْنِ وَاقِدٍ، حَدَّثَنَا حَمَّادُ بْنُ زَيْدٍ، عَنْ ثَابِتٍ، عَنْ أَنَسٍ، رضى الله عنه قَالَ كَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم أَحْسَنَ النَّاسِ وَأَشْجَعَ النَّاسِ وَأَجْوَدَ النَّاسِ، وَلَقَدْ فَزِعَ أَهْلُ الْمَدِينَةِ، فَكَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم سَبَقَهُمْ عَلَى فَرَسٍ، وَقَالَ ‏"‏ وَجَدْنَاهُ بَحْرًا ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Muhammad bin Yubair

Yubair bin Mut`im me contó que mientras estaba en compañía del Mensajero de Allah (ﷺ) con la gente que regresaba de Hunain, algunas personas (beduinos) se apoderaron del Profeta (ﷺ) y empezaron a mendigarle tanto que tuvo que pararse bajo una especie de árbol espinoso (es decir, un samurá) y le arrebataron la capa. El Profeta (ﷺ) se detuvo y dijo: «Dame mi capa. Si tuviera tantos camellos como estos árboles espinosos, los habría repartido entre vosotros y no me encontraréis avaro, mentiroso o cobarde».