حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ بْنُ نَصْرٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّزَّاقِ، عَنْ مَعْمَرٍ، عَنْ هَمَّامٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ كُلُّ سُلاَمَى عَلَيْهِ صَدَقَةٌ كُلَّ يَوْمٍ، يُعِينُ الرَّجُلَ فِي دَابَّتِهِ يُحَامِلُهُ عَلَيْهَا أَوْ يَرْفَعُ عَلَيْهَا مَتَاعَهُ صَدَقَةٌ، وَالْكَلِمَةُ الطَّيِّبَةُ، وَكُلُّ خَطْوَةٍ يَمْشِيهَا إِلَى الصَّلاَةِ صَدَقَةٌ، وَدَلُّ الطَّرِيقِ صَدَقَةٌ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abu Huraira

El Profeta (ﷺ) dijo: «La caridad es obligatoria todos los días en cada articulación de un ser humano. Si se ayuda a una persona en cuestiones relacionadas con su animal de montar, ayudándole a montarlo o levantando su equipaje encima de él, todo esto se considerará caridad. Una buena palabra y cada paso que se dé para ofrecer la oración obligatoria en comunidad se considera caridad; y guiar a alguien en el camino se considera caridad».