Que estaba en compañía del Mensajero de Allah (ﷺ) y que cuando cubrieron una parte del camino a La Meca, él y algunos de sus compañeros se quedaron atrás. Estos últimos estaban en estado de Ihram, mientras que él no lo estaba. Vio a una onagra, montó a caballo y pidió a sus compañeros que le dieran el látigo, pero ellos se negaron. Luego les pidió que le dieran su lanza, pero ellos se negaron, así que la cogió él mismo, atacó al onager y lo mató. Algunos de los compañeros del Profeta (ﷺ) la comieron, mientras que otros se negaron a comer. Cuando encontraron al Mensajero de Allah (ﷺ), le preguntaron acerca de eso, y él dijo: «Esa fue la comida con la que Alá te dio de comer». (También se dice que el Mensajero de Allah (ﷺ) preguntó: «¿Tienes algo de su carne?»)