حَدَّثَنَا مُوسَى بْنُ إِسْمَاعِيلَ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْوَاحِدِ، حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، عَنْ أَبِي الضُّحَى، مُسْلِمٍ ـ هُوَ ابْنُ صُبَيْحٍ ـ عَنْ مَسْرُوقٍ، قَالَ حَدَّثَنِي الْمُغِيرَةُ بْنُ شُعْبَةَ، قَالَ انْطَلَقَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لِحَاجَتِهِ ثُمَّ أَقْبَلَ، فَلَقِيتُهُ بِمَاءٍ، وَعَلَيْهِ جُبَّةٌ شَأْمِيَّةٌ، فَمَضْمَضَ وَاسْتَنْشَقَ وَغَسَلَ وَجْهَهُ، فَذَهَبَ يُخْرِجُ يَدَيْهِ مِنْ كُمَّيْهِ فَكَانَا ضَيِّقَيْنِ، فَأَخْرَجَهُمَا مِنْ تَحْتُ، فَغَسَلَهُمَا وَمَسَحَ بِرَأْسِهِ وَعَلَى خُفَّيْهِ.
Traducción
Narró Al-Mughira bin Shu'ba
El Mensajero de Allah (ﷺ) salió a responder al llamado de la naturaleza y, a su regreso, le llevé un poco de agua. Realizó la ablución mientras llevaba puesta una capa sha'mi. Se enjuagó la boca y se lavó la nariz echándole agua, luego se la sopló y se lavó la cara. Luego trató de meterse las manos por las mangas, pero le quedaban ajustadas, así que las sacó de abajo, se las lavó y se pasó las manos mojadas por la cabeza y por encima de los calcetines de cuero.