حَدَّثَنَا عُمَرُ بْنُ حَفْصٍ، حَدَّثَنَا أَبِي، حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، عَنْ شَقِيقٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ، عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ " مَا مِنْ أَحَدٍ أَغْيَرُ مِنَ اللَّهِ، مِنْ أَجْلِ ذَلِكَ حَرَّمَ الْفَوَاحِشَ، وَمَا أَحَدٌ أَحَبَّ إِلَيْهِ الْمَدْحُ مِنَ اللَّهِ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
Mientras estábamos sentados con el Mensajero de Allah (ﷺ), el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Mientras dormía, vi a una mujer realizando la ablución junto a un palacio. Pregunté: «¿De quién es este palacio?» Se dijo: «Este palacio pertenece a 'Umar'. Luego recordé su percepción de Ghira y regresé». Al oír esto, 'Umar comenzó a llorar en la reunión y dijo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! ¿Cómo me atrevo a pensar que tú ofendes mi autoestima?»