Estaba con el Mensajero de Allah (ﷺ) en una Ghazwa y, cuando regresamos, quería darme prisa, mientras montaba un lento camello. Un jinete llegó detrás de mí. Miré hacia atrás y vi que el jinete era el Mensajero de Allah (ﷺ). Me dijo: «¿Por qué tienes tanta prisa?» Le respondí: «Acabo de casarme». Dijo: «¿Te casaste con una virgen o con una matrona?» Le respondí: «(No soy virgen sino) una matrona». Dijo: «¿Por qué no te casaste con una jovencita con la que pudieras jugar y que pudiera jugar contigo?» Luego, cuando nos acercamos (a Medina) e íbamos a entrar, el Profeta (ﷺ) dijo: «Esperen a que entren (a sus casas) por la noche (en la primera parte de la noche) para que las mujeres con el vello descuidado puedan peinarse y aquellas cuyos maridos han estado ausentes (durante mucho tiempo) puedan afeitarse el vello púbico». (El subnarrador, Hashim, dijo: Un narrador confiable me dijo que el Profeta (ﷺ) añadió en este hadiz: «(Busca engendrar) hijos! ¡Hijos, oh Jabir!»)