حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ، قَالَ حَدَّثَنِي مَالِكٌ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ الْقَاسِمِ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، وَمُجَمِّعٍ، ابْنَىْ يَزِيدَ بْنِ جَارِيَةَ عَنْ خَنْسَاءَ بِنْتِ خِذَامٍ الأَنْصَارِيَّةِ، أَنَّ أَبَاهَا، زَوَّجَهَا وَهْىَ ثَيِّبٌ، فَكَرِهَتْ ذَلِكَ فَأَتَتْ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَرَدَّ نِكَاحَهُ.
Traducción
Narró Abdur-Rahman bin Yazid y Majammi bin Yazid
Lo mismo, en el hadiz anterior: Un hombre llamado Khidam casó a una hija suya (con alguien) contra su consentimiento. «Si temes no poder tratar con justicia a las niñas huérfanas, cásate con (otras) mujeres de tu elección». (4.3) Y si alguien le dice al guardián (de una mujer): «Cásate conmigo con tal o cual», y el guardián guarda silencio o le dice: «¿Qué tienes?» Y el otro dijo: «Tengo tanto y tanto (Mahr)», o se quedó callado, y luego el guardián dijo: «La he casado contigo», entonces el matrimonio es válido (legal). Esta narración fue narrada por Sahl bajo la autoridad del Profeta.