que le preguntó a Aisha, diciéndole: «¡Oh, Madre! (¿En relación con qué se reveló este versículo): «Si temes no poder tratar con justicia a las niñas huérfanas (hasta el final del verso) que poseen tus manos derechas?» (4.3) Aisha dijo: «¡Oh, sobrino mío! Se trataba de una niña huérfana bajo la protección de su guardián, que estaba interesada en su belleza y riqueza y quería casarla con un poco o menos de Mahr. Así pues, a esas tutoras se les prohibía casarse con mujeres huérfanas a menos que las trataran con justicia y les dieran su mahr completo, y se les ordenaba que se casaran con mujeres que no fueran ellas». Aisha agregó: «(Más tarde) la gente le pidió instrucciones al Mensajero de Allah (ﷺ), y luego Allah reveló: «Te piden instrucciones sobre las mujeres. Sin embargo, con quién queréis casaros.» (4.127) Así que Alá les reveló en este versículo: Si una huérfana tenía riqueza y belleza, deseaban casarse con ella y estaban interesadas en su linaje noble y en la reducción de su mahr; pero si no la deseaban por su falta de fortuna y belleza, la abandonaban y se casaban con otra mujer. Así que, como solían dejarla cuando no tenían ningún interés en ella, no tenían derecho a casarse con ella si lo deseaban, a menos que la trataran con justicia y le dieran una cantidad completa de Mahr».