حَدَّثَنَا قَبِيصَةُ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنْ زَيْدِ بْنِ أَسْلَمَ، قَالَ سَمِعْتُ ابْنَ عُمَرَ، يَقُولُ جَاءَ رَجُلاَنِ مِنَ الْمَشْرِقِ فَخَطَبَا فَقَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ إِنَّ مِنَ الْبَيَانِ لَسِحْرً‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Ibn `Umar

Dos hombres vinieron del este y pronunciaron discursos, y el Profeta (ﷺ) dijo: «Algunos discursos elocuentes tienen la influencia de la magia». (Por ejemplo, algunas personas se niegan a hacer algo y, luego, un buen orador elocuente se dirige a ellas y, después de su discurso, aceptan hacer lo mismo)