حَدَّثَنَا عَبْدَانُ، قَالَ أَخْبَرَنَا عَبْدُ اللَّهِ، قَالَ أَخْبَرَنَا يَحْيَى بْنُ سَعِيدٍ، أَنَّهُ سَأَلَ عَمْرَةَ عَنِ الْغُسْلِ، يَوْمَ الْجُمُعَةِ فَقَالَتْ قَالَتْ عَائِشَةُ ـ رضى الله عنها ـ كَانَ النَّاسُ مَهَنَةَ أَنْفُسِهِمْ، وَكَانُوا إِذَا رَاحُوا إِلَى الْجُمُعَةِ رَاحُوا فِي هَيْئَتِهِمْ فَقِيلَ لَهُمْ لَوِ اغْتَسَلْتُمْ.
Traducción
Narró Yahya bin Sa`id
Le pregunté a Amra si podía bañarse los viernes. Ella respondió: «Aisha dijo: «La gente solía trabajar (para ganarse la vida) y cada vez que iban a la oración del Yumua, solían ir a la mezquita en las mismas condiciones en las que estaban trabajando. Así que les pidieron que se bañaran el viernes. '»