حَدَّثَنَا سَعِيدُ بْنُ أَبِي مَرْيَمَ، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو غَسَّانَ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبُو حَازِمٍ، عَنْ سَهْلٍ، قَالَ كَانَتْ فِينَا امْرَأَةٌ تَجْعَلُ عَلَى أَرْبِعَاءَ فِي مَزْرَعَةٍ لَهَا سِلْقًا، فَكَانَتْ إِذَا كَانَ يَوْمُ جُمُعَةٍ تَنْزِعُ أُصُولَ السِّلْقِ فَتَجْعَلُهُ فِي قِدْرٍ، ثُمَّ تَجْعَلُ عَلَيْهِ قَبْضَةً مِنْ شَعِيرٍ تَطْحَنُهَا، فَتَكُونُ أُصُولُ السِّلْقِ عَرْقَهُ، وَكُنَّا نَنْصَرِفُ مِنْ صَلاَةِ الْجُمُعَةِ فَنُسَلِّمُ عَلَيْهَا، فَتُقَرِّبُ ذَلِكَ الطَّعَامَ إِلَيْنَا فَنَلْعَقُهُ، وَكُنَّا نَتَمَنَّى يَوْمَ الْجُمُعَةِ لِطَعَامِهَا ذَلِكَ.
Traducción
Narró Sahl bin Sa'd
Había una mujer entre nosotros que tenía una granja y solía sembrar Silq (una especie de verdura) en las orillas de los arroyos de su granja. Los viernes sacaba el Silq de sus raíces y lo ponía en un utensilio. Luego ponía un puñado de cebada en polvo sobre él y lo cocinaba. Las raíces del Silq eran un sustituto de la carne. Cuando terminábamos la oración del Jumua, solíamos saludarla y ella nos daba el alimento que comíamos con las manos, y debido a esa comida, solíamos esperar con ansias que llegara el viernes.