Una vez, el Mensajero de Allah (ﷺ) se cayó de un caballo y se lesionó la pierna o el hombro. Juró que no iría con sus esposas durante un mes y se quedó en un Mashruba [??] (habitación abuhardillada) con escaleras hechas de troncos de palmeras datileras. Vinieron, pues, sus compañeros a visitarlo, y él los llevó a orar sentados, mientras sus compañeros estaban de pie. Cuando terminó de rezar, dijo: «Se debe seguir al imán, así que cuando diga «Allahu Akbar», di «Allahu Akbar» y cuando se inclina, se inclina y cuando se postra, pórtate y si ora de pie, reza de pie. Pasado el día 29, el Profeta (ﷺ) bajó (de la habitación del ático) y la gente le preguntó: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Juraste que no volverías a ver a tus esposas durante un mes». Dijo: «El mes tiene 29 días».