حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ، قَالَ حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ بْنُ جَعْفَرٍ، عَنْ حُمَيْدٍ، عَنْ أَنَسٍ، أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم رَأَى نُخَامَةً فِي الْقِبْلَةِ، فَشَقَّ ذَلِكَ عَلَيْهِ حَتَّى رُئِيَ فِي وَجْهِهِ، فَقَامَ فَحَكَّهُ بِيَدِهِ فَقَالَ " إِنَّ أَحَدَكُمْ إِذَا قَامَ فِي صَلاَتِهِ، فَإِنَّهُ يُنَاجِي رَبَّهُ ـ أَوْ إِنَّ رَبَّهُ بَيْنَهُ وَبَيْنَ الْقِبْلَةِ ـ فَلاَ يَبْزُقَنَّ أَحَدُكُمْ قِبَلَ قِبْلَتِهِ، وَلَكِنْ عَنْ يَسَارِهِ، أَوْ تَحْتَ قَدَمَيْهِ ". ثُمَّ أَخَذَ طَرَفَ رِدَائِهِ فَبَصَقَ فِيهِ، ثُمَّ رَدَّ بَعْضَهُ عَلَى بَعْضٍ، فَقَالَ " أَوْ يَفْعَلْ هَكَذَا ".
Traducción
Narró Anas bin Malik
El Profeta (ﷺ) vio un poco de esputo en dirección a la Qibla (en la pared de la mezquita) y no le gustó, y la señal de disgusto se reflejaba en su rostro. Así que se puso de pie, se la quitó con la mano y dijo: «Cuando alguno de vosotros se pone de pie para la oración, está hablando en privado con su Señor, o su Señor se interpone entre él y su Qibla. Así pues, ninguno de vosotros debe escupir en la dirección de la Qibla, pero uno puede hacerlo a la izquierda o debajo del pie». El Profeta (ﷺ) tomó entonces la esquina de su sábana, la escupió, la dobló y dijo: «O puedes hacer esto. »