حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ الْمُثَنَّى، قَالَ حَدَّثَنَا يَحْيَى، عَنْ هِشَامٍ، قَالَ أَخْبَرَنِي أَبِي، عَنْ عَائِشَةَ، أَنَّ أُمَّ حَبِيبَةَ، وَأُمَّ سَلَمَةَ ذَكَرَتَا كَنِيسَةً رَأَيْنَهَا بِالْحَبَشَةِ فِيهَا تَصَاوِيرُ، فَذَكَرَتَا لِلنَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ ‏"‏ إِنَّ أُولَئِكَ إِذَا كَانَ فِيهِمُ الرَّجُلُ الصَّالِحُ فَمَاتَ بَنَوْا عَلَى قَبْرِهِ مَسْجِدًا، وَصَوَّرُوا فِيهِ تِلْكَ الصُّوَرَ، فَأُولَئِكَ شِرَارُ الْخَلْقِ عِنْدَ اللَّهِ يَوْمَ الْقِيَامَةِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Anas narrado

Cuando el Profeta (ﷺ) llegó a Medina, desembarcó en Awali-i-Medina entre una tribu llamada Banu `Amr bin `Auf. Permaneció allí durante catorce noches. Luego llamó a Bani An-Najjar y llegaron armados con sus espadas. Como si estuviera viendo (ahora mismo) al Profeta (ﷺ) sentado sobre su Rahila (monte) con Abu Bakr cabalgando detrás de él y todos los Banu An-Najjar a su alrededor hasta que desembarcó en el patio de la casa de Abu Aiyub. Al Profeta (ﷺ) le encantaba rezar en cualquier momento, incluso en los rediles de ovejas. Más tarde, ordenó que se construyera una mezquita y mandó llamar a algunos habitantes de Banu-An-Najjar y dijo: «¡Oh, Banu An-Najjar! Indícame el precio de tu terreno (amurallado)». Ellos respondieron: «¡No! ¡Por Alá! No exigimos su precio excepto a Alá». Anas añadió: Había tumbas de paganos y algunas estaban sin nivelar y había algunas palmeras datileras en su interior. El Profeta (ﷺ) ordenó excavar las tumbas de los paganos, nivelar la tierra sin nivelar y talar las palmeras datileras. (Así que todo eso se hizo). Alinearon estas palmeras datileras taladas con la qibla de la mezquita (como pared) y también construyeron dos paredes laterales de piedra (de la mezquita). Sus compañeros trajeron las piedras mientras recitaban algunos versos poéticos. El Profeta (ﷺ) estaba con ellos y no dejaba de decir: «No hay más bondad que la del Más Allá, ¡oh Allah! Así que, por favor, perdona a los ansares y a los emigrantes. »