حَدَّثَنَا قَبِيصَةُ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنِ ابْنِ أَبِي نَجِيحٍ، وَأَيُّوبَ، عَنْ مُجَاهِدٍ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ أَبِي لَيْلَى، عَنْ كَعْبِ بْنِ عُجْرَةَ ـ رضى الله عنه. مَرَّ بِيَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم وَأَنَا أُوقِدُ تَحْتَ الْقِدْرِ فَقَالَ " أَيُؤْذِيكَ هَوَامُّ رَأْسِكَ ". قُلْتُ نَعَمْ. فَدَعَا الْحَلاَّقَ فَحَلَقَهُ ثُمَّ أَمَرَنِي بِالْفِدَاءِ.
Traducción
Narrado por Sa'd
El Mensajero de Allah (ﷺ) vino a visitarme durante mi enfermedad, que se había agravado durante la peregrinación-al-Wada'. Le dije: "Ya ves lo enfermo que estoy. Tengo muchas propiedades, pero no tengo heredero excepto mi única hija. ¿Puedo dar dos tercios de mis bienes en caridad? Él dijo: "No". Yo dije: "¿La mitad?" Él dijo: "No". Le dije: "¿Un tercio?" Él dijo: "Un tercio es demasiado, porque dejar ricos a tus herederos es mejor que dejarlos pobres, mendigando a otros. Nada de lo que gastéis buscando la complacencia de Alá no sea que obtengáis una recompensa por ello, incluso por lo que pusisteis en boca de vuestra esposa".