حَدَّثَنَا قَبِيصَةُ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنِ الأَعْمَشِ،‏.‏ حَدَّثَنِي بِشْرُ بْنُ مُحَمَّدٍ، أَخْبَرَنَا عَبْدُ اللَّهِ، أَخْبَرَنَا شُعْبَةُ، عَنِ الأَعْمَشِ، عَنْ أَبِي وَائِلٍ، عَنْ مَسْرُوقٍ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ قَالَتْ مَا رَأَيْتُ أَحَدًا أَشَدَّ عَلَيْهِ الْوَجَعُ مِنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم‏.‏
Traducción
Narrado por 'Abdullah

Visité al Profeta (ﷺ) durante sus dolencias y él sufría de fiebre alta. Le dije: "Tienes fiebre alta. ¿Es porque tendrás una doble recompensa por ello?" Él dijo: "Sí, porque ningún musulmán está afligido por ningún daño que no sea que Allah quite sus pecados como caen las hojas de un árbol".