Se le dijo al Profeta (ﷺ): «Ojalá vieras a Abdullah bin Ubai». Entonces, el Profeta (ﷺ) se acercó a él montado en un burro, y los musulmanes lo acompañaron, caminando por una tierra árida y salada. Cuando el Profeta (ﷺ) llegó a Abdullah bin Ubai, este último le dijo: «¡Aléjate de mí! Por Dios, el mal olor de tu burro me ha hecho daño». Al oír esto, un hombre de Ansari dijo (a Abdullah): «¡Por Alá! El olor del asno del Mensajero de Allah (ﷺ) es mejor que el tuyo». En aquel momento, un hombre de la tribu de Abdullah se enfureció por causa de Abdullah, y los dos hombres se maltrataron el uno al otro, lo que provocó que los amigos de los dos hombres se enfadaran, y los dos grupos empezaron a pelear con palos, zapatos y manos. Se nos informó que se había revelado el siguiente versículo divino (sobre este tema) :-- «Y si dos grupos de creyentes entran en combate, hagan las paces entre ellos» (49.9).