حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، قَالَ الزُّهْرِيُّ حَفِظْتُهُ كَمَا أَنَّكَ هَا هُنَا عَنْ سَهْلِ بْنِ سَعْدٍ قَالَ اطَّلَعَ رَجُلٌ مِنْ جُحْرٍ فِي حُجَرِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم وَمَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم مِدْرًى يَحُكُّ بِهِ رَأْسَهُ فَقَالَ " لَوْ أَعْلَمُ أَنَّكَ تَنْظُرُ لَطَعَنْتُ بِهِ فِي عَيْنِكَ، إِنَّمَا جُعِلَ الاِسْتِئْذَانُ مِنْ أَجْلِ الْبَصَرِ ".
Traducción
Narró Sahl bin Sa'd
Un hombre se asomó a través de un agujero redondo hasta la morada del Profeta (ﷺ), mientras que el Profeta () tenía un Midray (un peine de hierro) con el que se rascaba la cabeza. El Profeta (ﷺ) dijo: «Si hubiera sabido que estabas mirando (a través del agujero), te habría perforado el ojo con él (es decir, el peine)». ¡En verdad! La orden de pedir permiso para entrar ha sido prohibida por esa visión (no se debe observar ilegalmente el estado de los demás). (Véase el Hadiz núm. 807, tomo 7)