حَدَّثَنَا أَبُو الْيَمَانِ، أَخْبَرَنَا شُعَيْبٌ، عَنِ الزُّهْرِيِّ، قَالَ أَخْبَرَنِي عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُتْبَةَ، أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ أَخْبَرَهُ أَنَّهُ، سَمِعَ الصَّعْبَ بْنَ جَثَّامَةَ اللَّيْثِيَّ،، وَكَانَ، مِنْ أَصْحَابِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم يُخْبِرُ أَنَّهُ أَهْدَى لِرَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم حِمَارَ وَحْشٍ وَهْوَ بِالأَبْوَاءِ ـ أَوْ بِوَدَّانَ ـ وَهْوَ مُحْرِمٌ فَرَدَّهُ، قَالَ صَعْبٌ فَلَمَّا عَرَفَ فِي وَجْهِي رَدَّهُ هَدِيَّتِي قَالَ " لَيْسَ بِنَا رَدٌّ عَلَيْكَ، وَلَكِنَّا حُرُمٌ ".
Traducción
Narró Abu Humaid al-Sa'idi
El Profeta (ﷺ) designó a un hombre de la tribu de Al-Azd, llamado Ibn 'Utbiyya, para recolectar el Zakat. Cuando regresó, dijo: «Esto (es decir, el Zakat) es para ti y me lo he regalado». El Profeta (ﷺ) dijo: «¿Por qué no se quedó en la casa de su padre o de su madre para ver si le daban regalos o no? Por Aquel en Cuyas manos está mi vida, quien saque algo de los recursos del Zakat (ilegalmente) lo llevará en el cuello el Día de la Resurrección; si es un camello, gruñirá; si es una vaca, estará mugiendo; y si es una oveja, balará». Luego, el Profeta levantó las manos hasta que vimos la blancura de sus axilas, y dijo tres veces: «¡Oh Allah! ¿No les he transmitido tu mensaje (a ellos)?»