حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُحَمَّدٍ، حَدَّثَنَا يُونُسُ بْنُ مُحَمَّدٍ، حَدَّثَنَا شَيْبَانُ، عَنْ قَتَادَةَ، حَدَّثَنَا أَنَسٌ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ أُهْدِيَ لِلنَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم جُبَّةُ سُنْدُسٍ، وَكَانَ يَنْهَى عَنِ الْحَرِيرِ، فَعَجِبَ النَّاسُ مِنْهَا فَقَالَ ‏"‏ وَالَّذِي نَفْسُ مُحَمَّدٍ بِيَدِهِ لَمَنَادِيلُ سَعْدِ بْنِ مُعَاذٍ فِي الْجَنَّةِ أَحْسَنُ مِنْ هَذَا ‏"‏‏.‏ وَقَالَ سَعِيدٌ عَنْ قَتَادَةَ، عَنْ أَنَسٍ، إِنَّ أُكَيْدِرَ دُومَةَ أَهْدَى إِلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم‏.‏
Traducción
Narró Abdur-Rahman bin Abu Bakr

Éramos ciento treinta personas acompañando al Profeta (ﷺ) y nos preguntó si alguno de nosotros tenía comida. Había un hombre que tenía alrededor de una bolsa de trigo mezclada con agua en aquella época. Llegó un pagano muy alto conduciendo ovejas. El Profeta (ﷺ) le preguntó: «¿Nos venderás (una oveja) o nos la darás como regalo?» Dijo: «Te venderé (una oveja)». El Profeta (ﷺ) compró una oveja y la sacrificaron. El Profeta ordenó asar su hígado y otros órganos abdominales. Por Alá, el Profeta (ﷺ) le dio a cada uno de los ciento treinta una parte de esa cantidad; se la dio a todos los que estaban presentes y se quedó con las partes de los ausentes. Luego, el Profeta (ﷺ) puso la carne en dos recipientes enormes y todos comieron hasta saciarse, y aun así quedó más comida en los dos recipientes que llevaba el camello (o dijo algo parecido).