حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ قَتَادَةَ، قَالَ سَمِعْتُ أَنَسًا، يَقُولُ كَانَ فَزَعٌ بِالْمَدِينَةِ فَاسْتَعَارَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَرَسًا مِنْ أَبِي طَلْحَةَ يُقَالُ لَهُ الْمَنْدُوبُ، فَرَكِبَ فَلَمَّا رَجَعَ قَالَ " مَا رَأَيْنَا مِنْ شَىْءٍ، وَإِنْ وَجَدْنَاهُ لَبَحْرًا ".
Traducción
Anas narrado
Una vez que la gente de Medina se asustó, el Profeta (ﷺ) pidió prestado un caballo de Abu Talha llamado Al-Mandub y lo montó. Cuando regresó, dijo: «No hemos visto nada (que nos asuste), pero el caballo era muy rápido (tenía una energía tan inagotable como la del agua del mar).