حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ مُوسَى، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّ النَّاسَ، كَانُوا يَتَحَرَّوْنَ بِهَدَايَاهُمْ يَوْمَ عَائِشَةَ، يَبْتَغُونَ بِهَا ـ أَوْ يَبْتَغُونَ بِذَلِكَ ـ مَرْضَاةَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم‏.‏
Traducción
Narró Abu Huraira

Cada vez que se le traía comida al Mensajero de Allah (ﷺ), preguntaba si era un regalo o una sadaqa (algo que se daba en caridad). Si le decían que era Sadaqa, les decía a sus compañeros que se lo comieran, pero si era un obsequio, se apresuraba a compartirlo con ellos.