حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ مُوسَى، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّ النَّاسَ، كَانُوا يَتَحَرَّوْنَ بِهَدَايَاهُمْ يَوْمَ عَائِشَةَ، يَبْتَغُونَ بِهَا ـ أَوْ يَبْتَغُونَ بِذَلِكَ ـ مَرْضَاةَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم.
Traducción
Narró Aisha
Tenía la intención de comprar Barirah, pero sus amos estipularon que su Wala debería ser para ellos. Cuando el Profeta se enteró de ello, me dijo: «Cómprala y manumitala, ya que el wala' es para el libertador». Una vez, a Barirah le dieron un poco de carne y el Profeta (ﷺ) preguntó: «¿Qué es esto?» Dije: «Se la han dado a Barirah como caridad». Dijo: «Es sadaqa para ella, pero un regalo para nosotros». A Barirah se le dio la opción (quedarse con su esposo o separarse de él). `Abdur-Rahman (un subnarrador) se preguntó: «¿Era su marido un esclavo o un hombre libre?» Shu'ba (otro subnarrador) dijo: «Le pregunté a Abdur-Rahman si su esposo era un esclavo o un hombre libre. Me respondió que no sabía si era un esclavo o un hombre libre».