حَدَّثَنَا أَبُو نُعَيْمٍ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنْ سَلَمَةَ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ كَانَ لِرَجُلٍ عَلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم سِنٌّ مِنَ الإِبِلِ فَجَاءَهُ يَتَقَاضَاهُ فَقَالَ " أَعْطُوهُ ". فَطَلَبُوا سِنَّهُ فَلَمْ يَجِدُوا لَهُ إِلاَّ سِنًّا فَوْقَهَا. فَقَالَ " أَعْطُوهُ ". فَقَالَ أَوْفَيْتَنِي أَوْفَى اللَّهُ بِكَ. قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم " إِنَّ خِيَارَكُمْ أَحْسَنُكُمْ قَضَاءً ".
Traducción
Narró Abu Huraira
El Profeta (ﷺ) le debía a alguien un camello de cierta edad. Cuando vino a exigirle que se lo devolviese, el Profeta (ﷺ) dijo (a algunas personas): «Denle (lo que le corresponde)». Cuando la gente buscó un camello de esa edad, no lo encontraron, sino que encontraron un camello un año más viejo. El Profeta (ﷺ) dijo: «Dáselo». Al respecto, el hombre comentó: «Me has otorgado todo mi derecho. Que Allah te conceda todo». El Profeta (ﷺ) dijo: «El mejor entre vosotros es el que paga generosamente los derechos de los demás».