حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ بْنُ نَصْرٍ، حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، قَالَ حَدَّثَنِي بُرَيْدٌ، عَنْ أَبِي بُرْدَةَ، عَنْ أَبِي مُوسَى ـ رضى الله عنه ـ قَالَ وُلِدَ لِي غُلاَمٌ، فَأَتَيْتُ بِهِ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فَسَمَّاهُ إِبْرَاهِيمَ، فَحَنَّكَهُ بِتَمْرَةٍ، وَدَعَا لَهُ بِالْبَرَكَةِ وَدَفَعَهُ إِلَىَّ، وَكَانَ أَكْبَرَ وَلَدِ أَبِي مُوسَى‏.‏
Traducción
Narró Asma' bint Abu Bakr

Concebí a Abdullah bin Azzubair en La Meca y salí (de La Meca) cuando estaba a punto de dar a luz. Llegué a Medina, acampé en Quba y di a luz en Quba. Luego llevé al niño al Mensajero de Allah (ﷺ) y lo puse (en su regazo). Pidió un dátil, lo masticó y puso su saliva en la boca del niño. Así que lo primero que entró en su estómago fue la saliva del Mensajero de Allah (ﷺ). Luego hizo el tahnik con un dátil e invocó a Alá para que lo bendijera. Fue el primer niño nacido en la era islámica, por lo que ellos (los musulmanes) estaban muy contentos con su nacimiento, pues se les había dicho que los judíos los habían embrujado y, por lo tanto, no tendrían descendencia.