حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، قَالَ عَمْرٌو أَخْبَرَنِي عَطَاءٌ، سَمِعَ جَابِرَ بْنَ عَبْدِ اللَّهِ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ كُنَّا نَتَزَوَّدُ لُحُومَ الأَضَاحِيِّ عَلَى عَهْدِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم إِلَى الْمَدِينَةِ، وَقَالَ غَيْرَ مَرَّةٍ لُحُومَ الْهَدْىِ‏.‏
Traducción
Narró Abu Sa'id Al-Khudri

que una vez no estuvo presente (en la época de `Id-al-Adha) y cuando llegó, le regalaron algo de carne y la gente le dijo (a él): «Esta es la carne de nuestros sacrificios». Dijo. «Llévatelo, no lo probaré. (En su narración) Abu Sa'id añadió: Me levanté y fui a ver a mi hermano, Abu Qatada (que era su hermano materno y fue uno de los guerreros de la batalla de Badr) y le mencioné que, ante él, He Sa'd. «Se dictó una nueva sentencia en su ausencia (es decir, se permitió almacenar la carne de los sacrificios y comerla más adelante).