حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ الْعَلاَءِ، حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، عَنْ سُفْيَانَ، عَنْ عُمَارَةَ، عَنْ أَبِي زُرْعَةَ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ قَالَ رَجُلٌ لِلنَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم يَا رَسُولَ اللَّهِ، أَىُّ الصَّدَقَةِ أَفْضَلُ قَالَ " أَنْ تَصَدَّقَ وَأَنْتَ صَحِيحٌ حَرِيصٌ. تَأْمُلُ الْغِنَى، وَتَخْشَى الْفَقْرَ، وَلاَ تُمْهِلْ حَتَّى إِذَا بَلَغَتِ الْحُلْقُومَ قُلْتَ لِفُلاَنٍ كَذَا وَلِفُلاَنٍ كَذَا، وَقَدْ كَانَ لِفُلاَنٍ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
Un hombre le preguntó al Profeta: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! ¿Qué tipo de caridad es la mejor?» Él respondió. «Dar en caridad cuando estás sano y eres codicioso, con la esperanza de ser rico y tienes miedo de convertirte en pobre. No demore la donación de caridad hasta el momento en que esté en el lecho de muerte y diga: «Da tanto a fulano y tanto a tal y tal», y en ese momento la propiedad no es suya sino de fulano (es decir, de sus herederos).