حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ حَمْزَةَ، حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ سَعْدٍ، عَنْ صَالِحٍ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ، أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ أَخْبَرَهُ قَالَ أَخْبَرَنِي أَبُو سُفْيَانَ، أَنَّ هِرَقْلَ، قَالَ لَهُ سَأَلْتُكَ مَاذَا يَأْمُرُكُمْ فَزَعَمْتَ أَنَّهُ أَمَرَكُمْ بِالصَّلاَةِ وَالصِّدْقِ وَالْعَفَافِ وَالْوَفَاءِ بِالْعَهْدِ وَأَدَاءِ الأَمَانَةِ‏.‏ قَالَ وَهَذِهِ صِفَةُ نَبِيٍّ‏.‏
Traducción
Narró Muhammad bin 'Ali

Jabir bin 'Abdullah dijo: «Cuando el Profeta (ﷺ) murió, Abu Bakr recibió algunas propiedades de Al-`Ala bin Al-Hadrami. Abu Bakr dijo a la gente: «Quienquiera que tenga algún derecho sobre el Profeta, o a quien él le haya prometido algo, debe acudir a nosotros (para que podamos pagarle lo que le corresponde)». Jabir añadió: «Le dije (a Abu Bakr): El Mensajero de Allah (ﷺ) me prometió que me daría tanto, y tanto y tanto (extendiendo sus manos tres veces)». Jabir añadió: «Abu Bakr contó para mí y me dio quinientas (piezas de oro), luego quinientas y luego quinientas».