حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ مِهْرَانَ، قَالَ حَدَّثَنَا الْوَلِيدُ، قَالَ حَدَّثَنَا الأَوْزَاعِيُّ، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو النَّجَاشِيِّ، صُهَيْبٌ مَوْلَى رَافِعِ بْنِ خَدِيجٍ قَالَ سَمِعْتُ رَافِعَ بْنَ خَدِيجٍ، يَقُولُ كُنَّا نُصَلِّي الْمَغْرِبَ مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَيَنْصَرِفُ أَحَدُنَا وَإِنَّهُ لَيُبْصِرُ مَوَاقِعَ نَبْلِهِ‏.‏
Traducción
Narró Jabir bin 'Abdullah

El Profeta (ﷺ) solía rezar el Zuhr al mediodía y el `Asr cuando el sol aún brillaba, el Magreb después de la puesta del sol (a la hora indicada) y el `Isha a una hora variable. Siempre que veía a la gente reunida (para la oración de «Isha»), rezaba más temprano y, si la gente se demoraba, retrasaba la oración. Y tanto ellos como el Profeta (ﷺ) solían rezar las oraciones del Fayr cuando aún estaba oscuro.