حَدَّثَنَا أَبُو نُعَيْمٍ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنْ أَيُّوبَ السَّخْتِيَانِيِّ، عَنْ عِكْرِمَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم " الْعَائِدُ فِي هِبَتِهِ كَالْكَلْبِ يَعُودُ فِي قَيْئِهِ، لَيْسَ لَنَا مَثَلُ السَّوْءِ ".
Traducción
Narró Jabir bin 'Abdullah
El Profeta (ﷺ) ha decretado que la preferencia es válida en todos los casos en los que los bienes inmuebles en cuestión no se hayan dividido, pero si se establecen los límites y se trazan los caminos, entonces no hay preferencia. Un hombre dijo: «La preferencia es solo para el vecino», y luego invalida lo que ha confirmado. Dijo: «Si alguien quiere comprar una casa y tiene miedo de que el vecino (de la casa) la compre de forma preferente, compra una acción de las cien acciones de la casa y luego compra el resto de la casa, entonces el vecino solo puede tener derecho de preferencia por la primera acción, pero no por el resto de la casa; y el comprador puede hacer esa mala pasada en este caso».