حَدَّثَنَا أَبُو الْوَلِيدِ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ حُمَيْدِ بْنِ هِلاَلٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ مُغَفَّلٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ كُنَّا مُحَاصِرِينَ قَصْرَ خَيْبَرَ، فَرَمَى إِنْسَانٌ بِجِرَابٍ فِيهِ شَحْمٌ، فَنَزَوْتُ لآخُذَهُ، فَالْتَفَتُّ فَإِذَا النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَاسْتَحْيَيْتُ مِنْهُ‏.‏
Traducción
Narró Ibn Abi `Aufa

Sufrimos hambre durante el asedio de Jaibar, y cuando fue el día de (la batalla de) Jaibar, matamos los burros y cuando las ollas empezaron a hervir (con su carne). El Mensajero de Allah anunció que todas las ollas deberían estar revueltas y que nadie debería comer nada de la carne de los asnos. Pensamos que el Profeta Muhámmad (ﷺ) lo prohibió porque no habían sacado los khumus del botín (es decir, de los burros); otras personas dijeron: «Prohibió comerlos para siempre». El subnarrador añadió: «Pregunté a Sa'id bin Yubair, quien dijo: «Ha prohibido para siempre comer carne de burro»).