حَدَّثَنَا أَبُو الْوَلِيدِ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ عَمْرٍو، عَنْ أَبِي الْبَخْتَرِيِّ، قَالَ سَأَلْتُ ابْنَ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ عَنِ السَّلَمِ، فِي النَّخْلِ فَقَالَ نُهِيَ عَنْ بَيْعِ النَّخْلِ، حَتَّى يَصْلُحَ، وَعَنْ بَيْعِ الْوَرِقِ، نَسَاءً بِنَاجِزٍ. وَسَأَلْتُ ابْنَ عَبَّاسٍ عَنِ السَّلَمِ، فِي النَّخْلِ، فَقَالَ نَهَى النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم عَنْ بَيْعِ النَّخْلِ حَتَّى يُؤْكَلَ مِنْهُ، أَوْ يَأْكُلَ مِنْهُ، وَحَتَّى يُوزَنَ.
Traducción
Narrado por Abu Al-Bakhtari
Le pregunté a Ibn 'Umar sobre Salam para las citas. Ibn 'Umar respondió: "El Profeta (ﷺ) prohibió la venta (de los frutos) de palmeras datileras hasta que fueran aptas para el consumo y también prohibió la venta de plata por oro a crédito". También le pregunté a Ibn 'Abbas al respecto. Ibn 'Abbas respondió: "El Profeta (ﷺ) prohibió la venta de dátiles hasta que fueran aptos para el consumo y pudieran ser pesados". Le pregunté: "¿Qué se debe pesar (ya que los dátiles están en los árboles)?" Un hombre sentado junto a Ibn 'Abbas dijo: "Es decir, hasta que sean cortados y almacenados".