حَدَّثَنَا مُعَلَّى بْنُ أَسَدٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْوَاحِدِ، حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، قَالَ ذَكَرْنَا عِنْدَ إِبْرَاهِيمَ الرَّهْنَ فِي السَّلَمِ فَقَالَ حَدَّثَنِي الأَسْوَدُ عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم اشْتَرَى طَعَامًا مِنْ يَهُودِيٍّ إِلَى أَجَلٍ، وَرَهَنَهُ دِرْعًا مِنْ حَدِيدٍ.
Traducción
Qatada narrada
Anas acudió al Profeta (ﷺ) con pan de cebada con un poco de grasa disuelta. El Profeta (ﷺ) había hipotecado su armadura a un judío de Medina y le había quitado cebada para su familia. Anas lo oyó decir: «La familia de Muhammad no tenía ni una sola bolsa de trigo o cereales para la cena, aunque tiene nueve esposas que cuidar». (Véase el hadiz núm. 685)