حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ كَثِيرٍ، أَخْبَرَنَا سُفْيَانُ، أَخْبَرَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ أَبِي حُسَيْنٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ أَبِي مُلَيْكَةَ، عَنْ عُقْبَةَ بْنِ الْحَارِثِ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ امْرَأَةً، سَوْدَاءَ جَاءَتْ، فَزَعَمَتْ أَنَّهَا أَرْضَعَتْهُمَا، فَذَكَرَ لِلنَّبِيِّ فَأَعْرَضَ عَنْهُ، وَتَبَسَّمَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم‏.‏ قَالَ ‏"‏ كَيْفَ وَقَدْ قِيلَ ‏"‏‏.‏ وَقَدْ كَانَتْ تَحْتَهُ ابْنَةُ أَبِي إِهَابٍ التَّمِيمِيِّ‏.‏
Traducción
Narró: 'Adi bin Hatim

Le pregunté al Mensajero de Allah (ﷺ) acerca de Al Mirad (es decir, una pieza de madera con bordes afilados o una pieza de madera provista de una pieza de hierro que se usa para cazar). Él respondió: «Si la presa es golpeada por su filo afilado, cómela, y si es golpeada por su lado ancho, no la comas, porque ha sido golpeada hasta matarla». Pregunté: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Dejo en libertad a mi perro, que lleva el nombre de Alá, y lo encuentro en el juego, a otro perro del que no he mencionado el nombre de Alá, y no sé cuál de ellos descubrió la caza». El Mensajero de Allah (ﷺ) le dijo: «No te lo comas, ya que has mencionado el nombre de Allah en tu perro y no en el otro perro».