حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ حَفْصٍ، عَنْ سَالِمِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُمَرَ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ أَرْسَلَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم إِلَى عُمَرَ ـ رضى الله عنه ـ بِحُلَّةِ حَرِيرٍ ـ أَوْ سِيرَاءَ ـ فَرَآهَا عَلَيْهِ، فَقَالَ ‏"‏ إِنِّي لَمْ أُرْسِلْ بِهَا إِلَيْكَ لِتَلْبَسَهَا، إِنَّمَا يَلْبَسُهَا مَنْ لاَ خَلاَقَ لَهُ، إِنَّمَا بَعَثْتُ إِلَيْكَ لِتَسْتَمْتِعَ بِهَا ‏"‏‏.‏ يَعْنِي تَبِيعُهَا‏.‏
Traducción
Narró Aisha

(madre de los fieles creyentes) Compré un cojín con dibujos. Cuando el Mensajero de Allah (ﷺ) lo vio, se quedó de pie junto a la puerta y no entró a la casa. Me di cuenta de la señal de disgusto en su rostro, así que dije: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Me arrepiento ante Alá y Él es el Enviado. (Por favor, hágame saber) qué pecado he cometido». El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «¿Qué pasa con este cojín?» Le respondí: «Lo compré para que te sentaras y te reclinaras». El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Los pintores (es decir, los propietarios) de estos cuadros serán castigados el Día de la Resurrección. Se les dirá: «Dad vida a lo que habéis creado (es decir, pintado)». El Profeta (ﷺ) añadió: «Los ángeles no entran en una casa donde haya cuadros».